Saltar al contenido

Habla

Disglosia: ¿qué es? Tratamientos y causas

Cuando la dificultad para pronunciar no viene de un mal aprendizaje, sino de una causa orgánica.

Valeria Bondarenko, autora del artículo Valeria Bondarenko · Logopeda colegiada n.º 29/2308 5 min de lectura Actualizado el
Valoración de los órganos articulatorios en un caso de disglosia

Hoy vamos a hablar de la disglosia, un trastorno de la articulación del habla por una malformación o daño en las estructuras orofaciales, que abordo en consulta como parte de mis servicios de logopedia. Es un término poco frecuente de escuchar, ya que suele ser sustituido por otros. Puede afectar tanto a la movilidad como a la sensibilidad de los labios, la lengua o el paladar.

Se caracteriza básicamente por una mala precisión articulatoria de algunos sonidos del habla por una inadecuada gestión del punto articulatorio, aunque también puede acompañarse de problemas de deglución (como la deglución disfuncional), respiración y masticación. Cuando arrastra así a la musculatura y a las funciones orales, el tratamiento se plantea desde un abordaje miofuncional.

En otras ocasiones también puede producirse una parálisis de los músculos faciales, así como ronquera frecuente, goteo nasal o carraspeo compulsivo. Y cuando la causa es congénita, como el labio leporino, este trabajo forma parte de la logopedia infantil desde edades muy tempranas.

¿Por qué aparece?

Las causas de la aparición de la disglosia son múltiples:

  • Traumatismos como consecuencia de accidentes en el cuello y la cara que provocan lesiones en los órganos articulatorios.
  • Cirugías en la región orofacial.
  • Tumores en la zona de la articulación.
  • Enfermedades musculares, que también pueden afectar al aparato del habla y, por tanto, provocar disglosia.
  • Maloclusión dentaria.
  • Malformaciones congénitas como el labio leporino o el paladar hendido.
  • Afectación de ciertos nervios craneales asociados a los respectivos órganos articulatorios, que puede provocar la parálisis de los mismos.

Como cualquier otro trastorno, la disglosia también presenta síntomas, quejas y signos. ¿Cuáles son?

Síntomas y signos de la disglosia

Lo más evidente y generalizado es una alteración en la articulación de los sonidos del habla debido a la alteración orgánica. Esto también conlleva dificultades de comunicación, por lo que el día a día de estas personas se ve considerablemente limitado y la calidad de vida se reduce.

Tal y como se ha comentado anteriormente, la disglosia también puede provocar alteraciones de la sensibilidad en la cavidad bucal, de modo que la lengua, el paladar o la faringe se adormecen y dejan de percibir sensaciones como los sabores, el dolor o la coordinación motora.

Toda la musculatura de la boca suele estar paralizada, o afectada de algún modo, por lo que la mayoría de los afectados también sufren molestias al tomar alimentos y líquidos. En consecuencia, puede producirse deshidratación o pérdida de peso.

En los niños, la disglosia también provoca un retraso en el desarrollo y, en algunos casos, problemas psicológicos por acoso o burlas de sus iguales. Muchas personas con disglosia también sufren depresión.

¿Quién realiza el diagnóstico?

Al tratarse de un problema del habla, la persona clave para diagnosticarlo es un logopeda como Valeria Bondarenko. Sin embargo, debido al gran número de posibles causas de la disglosia, es necesario que se realice un examen detallado por un equipo interdisciplinar. Por lo general, el historial lo realiza un otorrinolaringólogo o un especialista en cirugía maxilofacial. En cualquier caso, es necesario determinar qué sonidos están afectados por el trastorno de la pronunciación y en qué medida los órganos del habla están alterados.

Dependiendo de la estructura alterada nos podemos encontrar ante:

  • Disglosia labial (que afecta a los labios)
  • Disglosia dental (que afecta a los dientes)
  • Disglosia lingual (que afecta a la lengua)
  • Disglosia palatina (que afecta al paladar)

Una vez aislados y definidos los síntomas, el siguiente paso es determinar el objetivo del tratamiento. A continuación, se elabora un plan de tratamiento quirúrgico si es necesario y se remite a un logopeda.

¿Cuándo se debe ir al médico?

En los casos de disglosia congénita, los padres del niño deben hablar pronto con un pediatra o un logopeda. Este último puede identificar los síntomas y trabajar con los padres para establecer un objetivo de tratamiento. Si se producen problemas de habla después de un accidente o una operación, es mejor informar al médico que le atiende. De nuevo, cuanto antes se detecten los síntomas, mayores serán las posibilidades de recuperación.

Por lo tanto, cualquier persona que note que ya no puede pronunciar correctamente ciertos sonidos debe informar a su médico. Incluso los trastornos leves del habla deben aclararse antes de que empeoren. Al fin y al cabo, los síntomas suelen basarse en una afección que aumentará si no se trata y puede provocar más complicaciones.

En caso de síntomas acompañantes, como adormecimiento o dolor de lengua, se debe consultar en cualquier caso al médico de cabecera. Otros contactos son el otorrinolaringólogo o el cirujano maxilofacial. Si el trastorno del habla ha provocado malestar psicológico, también se puede realizar una consulta con un terapeuta de esa área.

¿Cómo se puede tratar y quién trata la disglosia?

El terapeuta clave en esta situación es el logopeda. Cabe destacar que, dependiendo de la gravedad del caso, el tratamiento puede hacerse en régimen ambulatorio o de hospitalización. Dado que la disglosia es un trastorno de la capacidad de comunicación que puede afectar significativamente a la vida diaria y, por tanto, suele acarrear problemas de autoestima, la terapia puede prolongarse en el tiempo.

El trabajo no solo se realiza en consulta con el logopeda: también es necesario hacer ejercicios de entrenamiento en casa para que los logros se generalicen lo máximo posible.

Se realizan ejercicios de coordinación motora, respiración, punto y modo de articulación de los sonidos afectados. Esto se trabaja en contexto de sonido aislado, sílaba, palabra y conversación.

Si existe una disfunción sensorial, se trabaja la posición y la sensibilidad de la lengua. La percepción sensorial del paciente con disglosia se entrena mediante determinados ejercicios.

En el caso de que sea necesario, también se trabajan aspectos como la masticación y la deglución de determinadas texturas de alimentos.

Teniendo en cuenta todo ello, podemos ver que el abordaje es complejo, ya que implica diferentes funciones. Se trabaja en diferentes contextos para conseguir un aumento de la confianza en uno mismo y, por tanto, un progreso notorio por parte del paciente.

¿Qué pronóstico tiene la disglosia?

El pronóstico suele ser muy positivo, aunque cabe señalar que tiene una relación estrecha con el comienzo temprano del tratamiento y una periodicidad constante del mismo. También es muy importante la colaboración por parte del paciente y de su familia para que lo aprendido en consulta sea funcional en otros contextos. Si quieres conocer otros trastornos del habla, te recomiendo leer sobre qué es la disartria.

Por norma general, los primeros éxitos suelen producirse en las primeras semanas o meses, y se convierten en permanentes. Posteriormente se comienza con la recuperación de la capacidad o el ritmo del habla hasta alcanzar la normalidad.

Por parte del profesional, hay que conseguir que el paciente, ya sea niño o adulto, tenga la sensación de logro para aumentar la autoestima. No nos podemos olvidar de que las actividades deben adaptarse a cada persona de manera individual para que el tratamiento sea más llevadero por ambas partes.

Valeria Bondarenko Gabets, logopeda colegiada

Escrito por

Valeria Bondarenko Gabets

Logopeda colegiada n.º 29/2308. Mención honorífica en Trastornos Orofaciales por la UCM. He trabajado en el Hospital Vithas, el Gómez Ulla y el Centro Fuensalud, y atiendo en el Centro Lógrate, en El Puerto de Santa María.

Conoce a Valeria Bondarenko →

Ficha colegiada verificada en Doctoralia

Cuando la disglosia ha retrasado además la aparición del lenguaje, el tratamiento articulatorio se combina con la intervención en trastornos del lenguaje: no basta con que el sonido salga bien si la frase no llega.

Seguir leyendo

Artículos relacionados

Ejercicio de praxias articulatorias en consulta de logopedia

Habla

Praxias articulatorias

Para qué sirven de verdad y cómo se trabajan en consulta la musculatura y la pronunciación.

Ilustración de un niño pequeño al que le cuesta arrancar a hablar

Infantil

Mi hijo no habla bien: ¿qué debo hacer?

La duda con la que llega la mayoría de las familias, y qué mirar antes de decidir si toca consultar.

Recién nacido en una unidad de neonatología

Deglución

Disfagia neonatal

La intervención logopédica en el recién nacido con dificultad para tragar.

Valeria Bondarenko, logopeda

¿Esto te suena de algún caso cercano?

Si reconoces algo de lo que has leído, escríbeme y valoramos qué se puede trabajar. Consulta en El Puerto de Santa María y sesiones online.

Pedir cita Llamar al 663 95 77 30