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Infantil

Mi hijo/hija aún dice pocas palabras o no habla, ¿qué puedo hacer?

Trucos sencillos para provocar las primeras palabras en el día a día, sin compararse con el hijo del vecino.

Valeria Bondarenko, autora del artículo Valeria Bondarenko · Logopeda colegiada n.º 29/2308 6 min de lectura Actualizado el
Niño pequeño jugando de espaldas con su osito

Muchas veces los profesionales nos encontramos con situaciones en las que los padres refieren que el hijo de su vecino ya canta canciones o recita poesías, pero el suyo no dice nada más que palabras básicas como «mamá», «papá» o «agua». Por este motivo, y con grandes niveles de preocupación, acuden a las consultas de los profesionales sin saber qué hacer o culpabilizándose constantemente. En primer lugar, hay que tranquilizarse y aprender la regla número uno:

Dejar de comparar a tu hijo con los demás. Cada niño tiene su desarrollo individual y nunca nos vamos a encontrar con dos niños idénticos.

Valeria Bondarenko

Siempre se recomienda consultar con los profesionales para que valoren si se trata de algo habitual o si hay detrás alguno de los trastornos del lenguaje infantil que conviene tratar cuanto antes. En esos casos, un programa de estimulación temprana del lenguaje puede marcar la diferencia en los primeros años. En muchas ocasiones, sin embargo, simplemente hace falta señalar detalles concretos de la comunicación que a veces se pasan por alto. En este artículo vamos a descubrir algunos trucos sencillos que se pueden poner en práctica en el día a día para ver cómo la comunicación de tu pequeño aumenta constantemente.

Todas las madres y padres esperan con ilusión la primera palabra de su bebé. En ocasiones, algunos bebés alegran a sus padres con la emisión de un «mamá» o un «papá» al año o año y medio de edad, mientras que otros pueden guardar silencio hasta los tres años. Cada niño se desarrolla a su propio ritmo y no debes comparar a tu bebé con el de un amigo. Sin embargo, existen técnicas que pueden ayudar a los padres a fomentar el desarrollo del habla de sus hijos.

Técnicas para fomentar el desarrollo del habla

Habla con tu bebé

Habla con tu hijo desde que nace. No des por sentado que tu bebé no entiende nada. Tu bebé oye tu voz y tus tonos agradables. Posteriormente, a través de tus monólogos, tu bebé irá construyendo su vocabulario pasivo, es decir, palabras cuyo significado es evidente para él. Con el tiempo, tu hijo empezará a utilizarlas.

Comenta lo que estás haciendo y describe el entorno de tu hijo. Dile lo que estás haciendo y por qué: «nos estamos vistiendo porque nos vamos de paseo», «vamos a llenar la bañera de agua porque hay que bañarse».

Otra ventaja de este tipo de charla es que tu bebé asimilará con calma los nuevos acontecimientos, porque los conocerá de antemano, y de este modo evitaremos futuros problemas de conducta por falta de anticipación.

Leed cuentos

Es difícil sobrestimar el valor del tiempo que se pasa con un libro en la mano. Si tu familia no tiene la tradición de leer un cuento por la noche, es hora de empezar.

Con los niños más pequeños hay que dar preferencia a los cuentos con rima. Lee poesías cortas y favoritas de tu hijo y haz una pausa de vez en cuando. Los niños suelen recordar fácilmente los cuentos con rima y están encantados de ayudar a su madre si esta se «atasca» o se le olvida una parte accidentalmente.

Pregunta

Es igualmente importante para el desarrollo del habla que los adultos hablen con tu bebé y le dejen hablar. Haz preguntas y ten paciencia para escuchar la respuesta. Puede que los niños pequeños no sean capaces de responder todavía, pero aun así pregunta con una entonación adecuada, haz una pausa y, por último, responde en su lugar.

Deja que los niños hablen por sí mismos

En ocasiones los niños no hablan por cuestiones de su personalidad, por ejemplo porque les da vergüenza hablar, y otras veces simplemente porque necesitan más tiempo para responder, así que ten paciencia.

Los niños crecen rápidamente y a veces los padres no se dan cuenta de que su bebé es lo suficientemente mayor como para hablar por sí mismo. Esto es especialmente cierto en situaciones en las que un niño es preguntado por otro adulto. «¿Cuál es tu nombre?». «Se llama Juan». Mientras tanto, Juan, de tres años, se esconde tímidamente detrás de la pierna de su madre. ¿Te suena esta situación?

Sí, los niños son tímidos y se esconden detrás de sus padres, pero tarde o temprano tendrán que hablar con los adultos. Por ello, tenemos que ofrecerles a los niños la oportunidad de hablar por sí mismos.

No hables como un bebé: ofrécele un modelo verbal correcto

Hablar con los niños simplificando las palabras o sustituyéndolas por onomatopeyas no es buena idea si queremos que el lenguaje de nuestro niño se desarrolle correctamente. Los adultos somos un ejemplo clave para una correcta producción verbal. Sí, hay niños de dos años que dicen «brum brum» para el coche o «guau guau» para el perro, así como un montón de otras palabras de bebé divertidas, pero eso no significa que tengamos que usarlas los adultos. Tu hijo necesita oír la pronunciación y los nombres correctos de las cosas y esforzarse por repetirlos imitándote.

Anima a tu hijo a comunicarse y crea las condiciones necesarias para ello

A veces los niños simplemente carecen de motivación, porque los padres entienden y cumplen todos los deseos del bebé literalmente de un vistazo. Y no hay nada malo en ello, pero con el tiempo puede haber un problema: el niño lo entiende todo, pero no quiere decir nada.

Consejos sencillos para animar a tu bebé a comunicarse

Hay que tener en cuenta que no todos los métodos son igual de eficaces para todos los niños ni para todos los padres. Os invito a leerlos, analizarlos y decidir si son adecuados o no.

Come sus alimentos favoritos delante de él, sin ofrecérselos

Sí, parece una barbaridad, pero estarás de acuerdo en que, para probar su galleta favorita, tu hijo tiene que pedirla. Ayúdale a entender que tiene que decir «galleta» o «dame» y solo entonces conseguir el objetivo.

Juega con los juguetes de tu bebé y no los compartas

Por ejemplo, si a tu hija le gusta jugar con una muñeca, enséñale a decir las palabras «muñeca», «jugar» y «dar». Y la próxima vez que coja su muñeca favorita y empiece a jugar, deberá decir alguna de estas palabras y solo entonces compartirás el juguete con ella.

Dale porciones pequeñas para que pida más

Si notas que tu hijo quiere más pero no sabe cómo decirlo, enséñale a decir «más» o «quiero más».

Limita el acceso a los juguetes, la comida y las salidas

Ayuda a tu hijo a aprender a decir lo que quiere. Tu hijo tiene que aprender a expresar sus deseos. Contribuye a ello repitiendo las palabras necesarias y recreando situaciones similares con otros miembros de la familia en presencia del niño. Pueden ser útiles los juegos situacionales: por ejemplo, el osito le pedirá una galleta al conejo utilizando las palabras adecuadas.

Jugad a juegos que requieran al menos dos participantes

Lanzad la pelota o haced rodar el coche. Cuando la pelota esté en las manos de tu hijo, di «pelota» o «lanza» hasta que el niño lo haga, y cuando la pelota esté en tus manos, espera a que tu hijo lo diga.

Puedes utilizar estos pequeños trucos para motivar a tu hijo a hablar más. Esto le convencerá de la importancia de la comunicación. Rápidamente se dará cuenta de que para salir a la calle tiene que decir «fuera» en lugar de llorar y estar de mal humor. Es importante responder rápidamente a las peticiones de tu hijo para que aprenda mejor su utilidad. Así que asegúrate de tener una galleta a mano por si el bebé te pide otra.

Si se limita a señalar lo que quiere, o monta un berrinche, ignóralo y explícale que no entiendes la petición. A continuación, muéstrale con el ejemplo cómo expresar correctamente su petición.

Por supuesto, todo esto debe hacerse con paciencia y amor. Cuando el niño vea que ha aprendido a hablar de sus peticiones y a conseguir lo que quiere, le inspirará a seguir aprendiendo y expandiendo su lenguaje expresivo en el futuro.

Valeria Bondarenko Gabets, logopeda colegiada

Escrito por

Valeria Bondarenko Gabets

Logopeda colegiada n.º 29/2308. Mención honorífica en Trastornos Orofaciales por la UCM. He trabajado en el Hospital Vithas, el Gómez Ulla y el Centro Fuensalud, y atiendo en el Centro Lógrate, en El Puerto de Santa María.

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Ficha colegiada verificada en Doctoralia

Todo esto que puedes hacer en casa suma, pero no sustituye una valoración. En consulta lo abordo dentro de la logopedia infantil, y cuando hay señales en más áreas que el lenguaje, la exploración se amplía al neurodesarrollo.

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